Las pensiones… otra vez en el aire.

14 Enero 2010 por: PPtalayuela

pensiones

Con el PSOE vuelven a peligrar otra vez  las pensiones.

La Gaceta. 20:57 | 13 de enero, 2010

La crisis económica, el aumento del paro y la disminución de cotizantes del sistema español de Seguridad Social, unidos a la brusca reducción de la natalidad y el progresivo aumento de la esperanza de vida, han vuelto a poner sobre el tapete, y esta vez con toda su crudeza, el problema sobre el futuro de las pensiones. Un debate recurrente, pero una reforma que no puede esperar.
La pirámide de población se ha convertido en un pilar y el futuro es incierto. O se toman medidas y se afrontan reformas con urgencia, o el sistema puede quebrar.

El equilibrio financiero es la clave, y éste requiere, en primer término, unas finanzas públicas saneadas, lo que supondría dar un giro copernicano para volver a los objetivos de estabilidad presupuestaria y, por tanto, más austeridad en el gasto y reducción del nivel de endeudamiento del sector público.
Asimismo, habría que mejorar la capacidad de incrementar el empleo y la productividad, lo que requiere las reformas previas del mercado laboral, la educación y la formación de los trabajadores, reformas que necesitan un periodo de tiempo largo. Si no se cumplen estas dos premisas, los problemas se mantendrán y agravarán en el tiempo.

La contributividad del sistema es el elemento básico y el equilibrio entre ingresos y gastos, la clave. Y para alcanzarlo de forma sostenible o se aumentan los ingresos –la principal fuente de financiación son las cotizaciones sociales– o se reduce el gasto, que es la vía por la que parece que apuesta el PSOE.
En este sentido, las medidas fundamentales que se barajan son el aumento del número de años de cotización que se toman en cuenta en el cálculo de la base reguladora de la pensión, que actualmente está en 15 años, extendiendo el periodo poco a poco hasta alcanzar toda la vida laboral, como ocurre en países como Suecia o Portugal; el retraso de la edad de jubilación, que ahora está en 65 años la obligatoria y, en 63, la efectiva, como consecuencia de las jubilaciones anticipadas, e incrementar el número de años necesarios para poder acceder a una pensión contributiva.
La intención del Ejecutivo es tirar por este camino, pero una cosa es predicar y otra, muy distinta, dar trigo, ya que el Gobierno por un lado quiere acabar con las jubilaciones anticipadas y por otro las impulsa como solución a los problemas de excedente de mano de obra de muchos sectores en crisis, como viene ocurriendo con las cajas de ahorros.

Los inicios de la reforma dejan bastante que desear. El PSOE ha comenzado a enseñar sus cartas y hay algunos aspectos que están muy poco claros.
En primer término porque, en contra de los que había anunciado Zapatero, no se ha pactado en ningún momento con el partido de la oposición en una materia, como las pensiones, que pide a voces un consenso de las principales fuerzas políticas.
En segundo lugar, porque el peligro que se cierne sobre el sistema es mucho más acuciante de lo que nos dice el Gobierno. Desde la Seguridad Social se transmite la idea de que la relación cotizantes/pensionistas es de 2,59.
Y no es así. La proporción está ya casi en dos cotizantes por cada pensionista, que es el umbral del equilibrio o desequilibrio del sistema, ya que el número de afiliados ocupados es de 17,64 millones frente a 7,8 millones de pensiones contributivas y un total de 8,6 millones de pensiones del sistema.
En tercer lugar, porque manejan a su antojo el fondo de reserva y tiran de él cuando les conviene, práctica con la que habría que terminar, separando las fuentes de financiación de tal forma que todos los superávits del sistema contributivo vayan a engrosar el fondo de reserva.
Los parches ya no valen. El problema es serio y requiere afrontarlo con rigor y de forma inmediata y consensuada. Todo lo demás es agravar el problema.

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